No es lo mismo atrás que en ancas
Por Ramiro Gómez
Les escribo desde la comodidad de estar en mi tierra y no extrañar nada, ni el mole, ni las rancheras, ni las mujeres con trenzas, ni el mezcal.
Soy afortunado. No conozco esa tierra llena de güeros que hablan un idioma que no entiendo, pero si sé que lo que ellos dicen es ley en el mundo, que ellos se sienten los dueños y que han espantado al mundo por dos caminos, las armas y la economía.
Antes ustedes, los que vivían allá al amparo de los dólares, no sabían que era eso, no sabían lo que podía ser una crisis económica provocada para socavar las incipientes democracias, como lo han hecho en Guatemala, en Nicaragua, en Chile… para qué le sigo, en casi toda América… “América para los americanos” Y eso siempre ha significado que América es para ellos, los demás solo le cuidamos el traspatio, lo han dicho.
Allá los gabachos, despreocupados de todo, con sus autos, sus lujos, sus alfombras rojas, y sus estrellas de cine, no dudaron en apoyar a un presidente que solo quería hacer negocios con sus cuates, y que confiaban en la más grande adicción de los gringos… No, no es la cocaína… tampoco la mariguana… su más grande adicción es el petróleo.
Y confiados en esta dependencia y con el pretexto de pelear contra el terrorismo, le fueron quitando libertades a sus ciudadanos, libertades que fueron entregando gustosos porque tenían miedo, el mismo miedo que los fue empujando cada vez más a la rapacidad de los dueños del dinero, los amos de Wall Street, que se llevaron todas las ganancias, porque el dinero no desapareció, solo cambió de manos.
Y aunque nuestra memoria es muy corta, tal vez valdría la pena repetir lo que dijo un gringo hace ya muchos años: "Considero que las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que la fuerzas militares… Si los ciudadanos americanos permiten a los bancos privados controlar la moneda, primero mediante la inflación, y después mediante la deflación, la banca y las corporaciones que proliferen alrededor despojarán a los ciudadanos de toda la propiedad hasta que sus hijos se queden sin casas en un continente que conquistaron sus padres y a quienes pertenece todo lo que haya alrededor."
¿Quién lo dijo? Lo dijo uno de los padres de aquella patria, Thomas Jefferson. Que dicen que nació el 13 de abril de 1743 en Shadwell (Virginia). Que fue el tercer presidente de los Estados Unidos desde el 4 de marzo de 1801 al 3 de marzo de 1809, y que murió en Monticello (Virginia) el 4 de julio de 1826.
Quiero decirles todo y creo que no les dije nada, porque hay tanto que decir que las ideas se arrebujan en la mente y salen como se les pega la gana. Bueno, pa’ la otra a ver si sí se me ocurre algo más importante.
Por lo pronto les mando un saludo y si alguien quiere escribirme meiléenme aquí: rgomez_1951@hotmail.com
Su amigo, Ramiro Gómez.
