Dolores Castro
DESDE LA TIERRA HENDIDA
Desde la tierra hendida como boca
suave, terriblemente transitoria,
te espero.
Me arrancará de golpe como arrancan
a la ternera hambrienta
de su pecho.
Estas estrellas, dulces como leche,
estos días de octubre
en que dan ganas de abrazar el cielo,
no me los llevo.
Este amor que yo tengo
torpe y delgado como mis brazos,
aquí lo dejo.
