Dolores Castro

 

INFANCIA

 

El fulgor en el baño del zenzontle,
un sacudir de gotas irisadas
entre las pardas plumas
eso dura la infancia.

Después, queda la jaula,
después las cuatrocientas
voces del alma
por los cuatro horizontes separadas.
El incienso azulea, se levanta,
y se acercan las sombras
y se agrandan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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